Ciudad de México

La Ciudad de México es uno de los destinos más disfrutables del mundo. Su centro histórico, mejor conocido como Zócalo, es Patrimonio de la Humanida

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La Ciudad de México es uno de los destinos más disfrutables del mundo. Su centro histórico, mejor conocido como Zócalo, es Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y corazón de una cultura viva que exuda todo lo acumulado desde la fundación de Tenochtitlán. Visita sus barrios inundados del art nouveau y art déco, disfruta su oferta gastronómica y piérdete por las calles de la ciudad con más museos del mundo.

¿Qué hacer?

Xochimilco

Ir a Xochimilco es como encontrar un oasis en el desierto. En medio de una colosal urbe se encuentra este ecléctico lugar donde podrás descubrir colores que tus ojos no habían visto jamás.

En este Patrimonio de la Humanidad, reconocido desde 1987, redescubrirás los colores si caminas por los pasillos de sus mercados llenos de flores irisadas, o podrás navegar en medio de canales amurallados con jardines y cortinas de árboles sobre sus pigmentadas y brillantes trajineras, para evocar aquellos tiempos en que el ambiente lacustre dominaba el paisaje del Anáhuac; ahí descubrirás unas pequeñas islas artificiales, llamadas chinampas, en las que se cultivan flores, hortalizas y plantas ornamentales.

Aquí podrás realizar este magnífico recorrido mientras comes y bebes antojitos y tu viaje se acompaña de la música de mariachi o de la marimba veracruzana. Además, en medio de tanto esplendor, encontrarás un lugar estremecedor que te erizará la piel: la isla de las muñecas.

Ciudad de México

Catalogada por el New York Times como “la metrópoli que lo tiene todo” La Ciudad de México es ideal para perderse entre sus calles o para tener encuentros con el pasado histórico; ofrece rincones bohemios en bares y restaurantes tradicionales que se han vuelto un refugio para viajeros y locales.

Te trasporta a un mundo surrealista con la mixtura de la lucha libre, la majestuosidad del barroco, el lujo de sus palacios y su increíblemente variada vida nocturna donde encontrarás desde excéntricos lugares y típicas cantinas, hasta sitios que ofrecen una probada cosmopolita que es una muestra de las miles de culturas que convergen en esta ciudad. No es gratuito que este catalogada como una de las ciudades más divertidas para visitar.

La Ciudad de México es un destino con un misticismo extraordinario que se despliega en su pluralidad, su folclor y su modernidad; todo se mezcla con sus raíces prehispánicas presentes desde sus fundamentos, como lo muestra la Catedral metropolitana que en sus cimientos lleva la pirámide de Tonatiuh.

Pasea por Coyoacán

Recorre Coyoacán por las mañanas con un buen café y siente la tranquilidad y la magia de su ambiente; camínalo al medio día o por la tarde y observarás su colorido artístico y popular;o recórrelo de noche y disfrutarás de sus sonidos, de su música, de la exclusividad de sus rincones, el encanto de sus calles, callejones y sitios emblemáticos, rodeados de casas virreinales, centros culturales, restaurantes, librerías, galerías y casas de artesanía.

Visita las joyas del barrio

Paséate por el Puente de San Antonio Panzacola, uno de los pocos puentes virreinales que se conservan intactos y entra a la iglesia y convento de San Juan Bautista, uno de los templos más antiguos del Valle de México;sin olvidar la capilla de la Conchita, considerada una joya del arte barroco.

Recorre la plaza y admira las esculturas de los coyotes

Admira y fotografía la puerta atrial de la Plaza de Coyoacán de doble arco, construida a mediados del siglo XVI¸así como las esculturas de los coyotes en la plaza, rodeadas de artesanos que tejen pulseras y confeccionan aretes o textiles.

Sorpréndete con sus museos

Coyoacán ha albergado a numerosos intelectuales mexicanos y refugiados de otros países del mundo como Diego Rivera, Frida Kahlo y León Trotsky, cuyas casas se han convertido en museos que muestran parte de su legado y su estilo de vida.

El Museo de la Acuarela es, sin duda, una visita que no te puedes perder, que ofrece una exposición permanente sobre la historia de la acuarela en el país.

Chapultepec

Con un área de 647 hectáreas, el Bosque de Chapultepec es uno de los oasis más grandes de la ciudad de México y uno de los más encantadores sitios por visitar. La entrada al bosque nos muestra el Monumento a los Niños Héroes, sigue caminando y te enfrentarás al reto de subir la pequeña colina coronada por el Castillo de Chapultepec.

El Castillo de Chapultepec alberga el Museo Nacional de Historia. Además de ver murales de Siqueiros, la suntuosidad de las habitaciones del presidente Porfirio Díaz y su esposa, Carmen Romero Rubio, te harán respirar el aire afrancesado del México del siglo XIX. El Zoológico de Chapultepec, el Jardín botánico y varios interesantes museos, como el de Arte Moderno, el dedicado a Rufino Tamayo, son algunos de los atractivos que podrás disfrutar en la primera sección del Bosque de Chapultepec.

Camina por paseo de la reforma

Termina tu día deambulando por el Paseo de la Reforma. Admira el famoso Ángel de la Independencia que es símbolo de la ciudad, la Diana Cazadora, el Caballito y los edificios antiguos y contemporáneos que albergan lujosos hoteles, restaurantes y centros comerciales.

Museo de Antropología, guardián de la memoria

En pleno Paseo de la Reforma se encuentra el cofre que resguarda los orígenes del complejo entramado que hoy es la nación mexicana: el Museo Nacional de Antropología. Seguramente al entrar caerás bajo el embrujo de su patio central, con una colosal sombrilla, que representa un árbol mitológico, con grabados de águilas y jaguares, todos ellos importantes símbolos para las culturas mesoamericanas. El museo está dividido en 23 salas temáticas en donde encontrarás un espacio dedicado a las primeras tribus nómadas y otro más a la cultura Olmeca. En sus jardines se encuentran algunas réplicas de estelas y esculturas provenientes de famosas zonas arqueológicas ubicadas en Chiapas, Oaxaca o Yucatán. Conoce La Piedra de Sol, llamada popularmente “calendario azteca”, un monolito de 25 toneladas fechado en el siglo 15. También podrás admirar aquí la reconstrucción de una tumba maya del siglo VIII y una copia del penacho de Moctezuma. 

Museo del Templo Mayor

Construida a partir de un islote en el centro del lago, la ciudad de México creció con una red de canales e islas artificiales, así tomó forma el Templo Mayor. Los españoles edificaron sobre ella la Catedral Metropolitana y se perdió por siglos la memoria del viejo e imponente templo prehispánico. A finales de la década de los 70, trabajadores de la compañía de tendido eléctrico dieron por accidente con estructuras que los arqueólogos identificaron con el buscado templo. Afortunadamente, hoy puedes visitar una gran sección desenterrada y en un buen estado de conservación. Ahí podrás admirar secciones de los templos dedicados a Huitzilopochtli, señor de la guerra, y Tlaloc, señor de la lluvia. Más adelante, entre los muros de varias secciones del templo, hay altares, serpientes talladas en piedra y un imponente Tzompantli, que es una pared cubierta con representaciones de cráneos, esto debido a que los aztecas rendían culto a los muertos, tradición que conservamos los mexicanos. 

Palacio de Bellas Artes

El Palacio de Bellas Artes, sencillamente uno de los puntos que no puedes dejar fuera de tu recorrido. El Palacio es sede del Ballet Folklórico de México. Las máximas expresiones de la danza, pintura, escultura, música y literatura tienen cabida en éste, el máximo recinto de las artes mexicanas. Obras de los famosos muralistas Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo, se exhiben en las paredes del lugar. También se encuentra aquí el Museo Nacional de Arquitectura. El restaurante del Palacio es un soberbio marco para sentirse parte del lujo de mediados del siglo XX. Ya sentados en las cómodas y renovadas butacas de la sala principal, lo primero que llamará la atención es el opulento telón de cristal realizado por la casa Tiffany, de Nueva York. En él se plasman los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, con cierto aire de los paisajistas mexicanos José María Velasco y Gerardo Murillo, mejor conocido como el Dr. Atl. 

Recorre el centro histórico

Declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO, el centro histórico de la Ciudad de México aglutina las etapas del México prehispánico y el virreinal. En él podrás admirarlas ruinas arqueológicas del Templo Mayor, así como sus edificaciones civiles y religiosas de los siglos XVI al XIX.

Pasea por la plaza de la constitución

Visita la Plaza de la Constitución y admira en su cuadrante los importantes edificios virreinales: el Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el Palacio del Ayuntamiento y el Portal de los Mercaderes.

Cena en un ambiente virreinal

Deléitate con las luces que iluminan la noche y cena en un restaurante enmarcado de arquitectura virreinal en el centro histórico, donde podrás encontrar varias opciones como la Casa de los Azulejos o el Gran Hotel de la Ciudad de México.

Fotografias cortesía de visitmexico.com

 

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